Ayer...

Hoy...

Mañana...

Dead Set y el peor enemigo del ser humano

Todos aquellos que alaban a la sobrevalorada The Walking Dead y claman que es la polla por ser la primera serie de zombies, quizá deberían echar un vistazo a esta miniserie británica de 2008 para poder apreciar como deben hacerse las cosas cuando se trata de zombies.

Para empezar, el punto de partida de Dead Set es, cuanto menos, curioso, puesto que nos plantea la infección vista desde el punto de vista de los habitantes de la casa de Gran Hermano UK, que evidentemente están aislados de cualquier cosa del mundo exterior…hasta que dejan de estarlo. Aunque puede parecer que esto es cachondeo, nada más lejos de la realidad: Dead Set es algo serio.

Si hay una cosa que realmente me ha gustado de Dead Set son las reacciones de los personajes, las cuales podemos considerar que son completamente lógicas. Ejemplo clarísimo de esto es el hecho de que los personajes se pregunten que demonios ha pasado al mismo tiempo que intentan buscar las mejores opciones para sobrevivir e incluso elucubren varias teorías (atentado terrorista, infección masiva…), algo que, por ejemplo, no pasa en The Walking Dead (te despiertas y todo esta lleno de zombies, ¿en serio no te preguntas que cojones ha pasado?). Para evitar spoilers, no pondré más ejemplos pero insisto en que el comportamiento de los personajes es el mayor punto a favor que tiene esta miniserie.

Por supuesto, Dead Set no esta exenta de los tópicos que suelen poblar las producciones con zombies (y que, seamos sinceros, en el fondo nos encantan). En la serie tenemos Gore a mansalva (gratuito y no gratuito), alguna que otra situación absurda y la idea omnipresente de la supervivencia en situaciones extremas. Y a partir de este punto…spoilers!

Como siempre suele suceder en estos casos, el comportamiento y las relaciones entre los personajes resultan determinantes a la hora de sobrevivir y, solo a través de una unión y una colaboración completa se puede tener alguna posibilidad. Y aquí viene el otro punto fuerte de Dead Set. Al estar focalizada en los habitantes de una casa de Gran Hermano, ya hay establecido un vínculo establecido (más débil o más fuerte, pero lo hay). Pero las circunstancias hacen que dos nuevos eslabones pasen a formar parte de la cadena: Kelly y Patrick (al novio de Kelly ni lo cuento porque una vez entra en la casa, este personaje ya ha cumplido su cometido dentro de la historia).

Si bien Kelly se muestra como un personaje colaborativo, reforzando al grupo con su adhesión, Patrick, productor del programa, es todo lo contrario, puesto que es la representación de un egoismo desmesurado y de la más vil manipulación (y ya de paso, se deja caer la idea de “por la audiencia todo vale”, algo que todos hemos vivido hace no tanto en cierto programa de Telecinco), al que hemos podido ver durante toda la serie haciendo literalmente todo lo necesario para sobrevivir, pasando por encima de quien sea y sintiendo un desprecio casi total por todo lo que le rodea que no sea el mismo.

Quizá Patrick sea el personaje más interesante que podemos encontrarnos en la serie, porque a pesar de no llevar el peso de la historia, resulta determinante en todo momento y con todas sus acciones: egoismo extremo, falta total de escrúpulos (requisito indispensable para ser productor de GH, muy realista en ese sentido), llegar hasta límites moralmente cuestionables para conseguir sus objetivos y manipulación del eslabón más débil de la cadena para romperla (y condenar con ello a todo el grupo), todo con tal de conseguir lo que se propone.

Esto al final derivará en lo inevitable dejando un claro mensaje: el peor enemigo del ser humano es el propio ser humano. Y no solo por Patrick, sino también por Joplin (se entrevee que todos en la casa lo odian y ello lo convierte en blanco fácil para Patrick y sus planes), lo que convierte a los habitantes de la casa en parcialmente culpables del final. Y es que llegados a ese final, tanto los comportamientos que surgen de la buena fe como los de la mala, son recompensados con una muerte dolorosa (la de Patrick es especialmente merecida y horrible). Todo por no saber convivir, colaborar si lo preferís, ante una situación extrema en la que aflora la verdadera pasta de la que esta hecho cada uno. No puedo evitar pensar en aquella famosa frase de Lost: “if we can’t live together, we’re gonna die alone”.

Para ir acabando este análisis de la serie, me quedo con dos escenas que a mi me han parecido más que brutales: la primera, la acometida de los zombies en el canal al ritmo de Grace Kelly de Mika, creando un efecto de frivolidad extrema que bien se puede relacionar con todo el negocio televisivo. La segunda, la escena final, en la que un zombie se queda embobado mirando un televisor en el que sale otro zombie. Yo me lo tomo como una referencia a la telebasura, aunque probablemente solo sea una representación del típico “pareces un zombie, ahí embobado mirando la televisión”. En cualquier caso, Dead Set se disfruta mucho. Y lo bueno, si breve…



  1. Se el primero en dejar un comentario?